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lunes, 21 de abril de 2014

Capítulo 2

Cuando desperté estaba en una habitación vacía, sin ventanas, solo había una especie de cama y una vela, mi arco y mi carcaj estaban en el suelo, había alguien sentado a los pies de mi cama. No se había dado cuenta de que me había despertado, estaba tan cansada que me pesaban los brazos y no era capaz de moverlos, en un esfuerzo me moví demasiado y lo único que conseguí fue que el castaño que estaba a los pies de mi cama se diese cuenta de que me había despertado.

-Buenos días, ¿estas mejor?-entonces me sonrió, por algún motivo me sonroje.
-S... si, gracias.
-Me llamo Alexander, es un placer.-me tendió la mano y yo la acepte.
-Soy Kia, ¿co... como llegué aqui?
-Estabas inconsciente en el desvío que daba a nuestra base.-se levantó y prosiguió.- Supongo que de cansancio,  Elizabeth y yo te encontramos y te trajimos aquí.

En ese momento se abrió la puerta, una mujer bastante alta y fuerte entró con ropa, en ese momento me di cuenta de que estaba desnuda y solo me cubría la manta, me puse completamente roja.

-Toma.-me dejó la ropa encima de la cama.- Soy Vrenelli, ¿tendrías la amabilidad de decirme tu nombre?
-Me... me llamo Kia, e... encantada.

Esa mujer... irradiaba una sensación de tranquilidad, parecía amable. En cuanto a Alexander, también parecía amable y menos serio que Vreneli. Ella hizo un gesto a Alexander y se fueron de la ''habitación'' y me pude vestir, cuando acabé salí de la habitación, al salir me encontre en una sala redonda, en el centro había una mesa, había 3 asientos vacíos, Alexander me indico que me sentase, estaba entre el y otro chico, algo más mayor que nosotros dos.

Entraron dos enanos en la sala y se sentaron en los asientos vacíos, toda la sala se quedó en silencio. Miré a Alexander extrañada, pero el estaba serio, mirando a los enanos, esa escena para mí era un tanto cómica, pero hice un esfuerzo para no reírme, entonces empezaron a hablar y escuché atentamente.

-La Bruja se está haciendo cada vez más fuerte, ahora a atacado el internado Aztiria.-un momento... mi internado... no entiendo por qué lo atacó, no teníamos nada de mucho valor, al menos no que yo sepa.- y creemos que se dirije al este, hacia el Castillo de Hielo, necesitamos 3 grupos para ir a vijilar el castillo mientras que otros se queden aquí ayudando a rescatar a los heridos de el ataque al internado.- entonces me miró.- Dime joven elfa, ¿Eres una de las supervivientes del ataque?
-Si señor, me llamo Kia Azure y estudiaba en el internado antes de ser atacado por ella, pero... ¿Por qué ataco mi internado? No teníamos nada de valor.
-Al contrario, en tu internado estaba escondido uno de los 8 fragmentos mágicos de la reina Iris, ella ya tiene 2 y no podemos dejar que consiga los otros 6.
-También fue por el poder de los profesores, como la directora Antium, el profesor Fenetrus o la profesora Noir, tengo entendido que ella era tu orientadora, ¿no es así?-dijo una amazona que estaba sentada al lado del anciano enano.
-Si... supongo que a sido capturada o algo por el estilo... pero el que realmente me preocupa es mi hermano, lo capturó un súcubo y temo que le haya pasado algo.
-La Bruja no suele matar algo que le resulte útil.-hablo el otro enano.
- O dios mio, está perdido...
-Vaya, que optimista.- esta vez habló una ninfa que estaba al lado de Vreneli.
-Bueno, ahora organicémonos, necesitamos dos equipos en tierra y uno en el aire.

Tres amazonas, y siete elfos levantaron la mano, se dividieron en cinco y formaron los dos grupos de tierra, dos hadas y tres ninfas del aire levantaron también sus manos y formaron el equipo del aire. Los demás nos organizamos en grupos para ir a rescatar heridos.

-Joven elfa, tu irás con Alexander y Romeo.
-Am... si, pero... ¿puedo hacer una pregunta?
-Ya la has echo.-el enano se fue sin hacerme caso.
-¡¿C...como?!
-Hola, soy Romeo.-senti una mano en mi hombro y al girarme vi a un vampiro de cabello rubio oscuro, tenía una pistola y, sinceramente, parecía un loco, aunque eso no tiene por que ser malo.- Tu debes ser Kia, ¿verdad?
-Si.-dije mientras le sonreía.
-Deberíamos salir ya, puede que tus amigos se encuentren hay fuera y necesiten ayuda.
-O también puede que haya que enterrarlos...
-Bueno, eso no importa, ¿tienes un arma?
-Si, espera un momento.-fui a coger mi arco y mi carcaj.

Salimos pronto porque necesitaba saber como estaban mis amigos, el bosque estaba lleno de heridos, pero otros grupos los estaban ayudando, estábamos cerca de las ruinas del internado y reconocí a Octavian, estaba tirado inconsciente.

-¡O..Octavian!-corrí hacia el.-¡¿A que esperáis?! ¡Ayudadme!
-Eh.... ¡Si!

Romeo lo cogió y se lo llevo a la base a que le curasen las heridas, nos quedamos Alexander y yo solos, buscamos en el bosque pero solo había cadáveres así que decidimos entrar en el internado.

-¿Como te sientes al entrar aquí ahora?
-No... no lo se... es raro.... hace poco esto estaba entero...-miré hacia una esquina del gran vestíbulo, donde estaba mi hermano.- Dake...
-Estará bien.-dijo mientras me pasaba el brazo por el hombro y sonreía.
-Eso espero...-hice una sonrisa fingida.

Nos quedamos buscando un rato, no había nadie, decidimos volver con a la base con Romeo, que había venido a ayudarnos a buscar. Me quedé pensativa, mientras caminaba me tropecé con una piedra y casi me caigo pero alguien me sujetó.

-Debes tener más cuidado.-Romeo me sonrió y me sonrojé un poco.- ¿En que pensabas?
-En nada con importancia...- respondí mientras me ayudaba a incorporarme.- Solo espero que mi hermano esté bien...
-Seguro que si, lo encontraremos pronto.- me sonrió, por alguna razón me encantaba su sonrisa que albergaba un poco de locura.


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